Y nosotras que pensábamos que esto de llevar un blog de este estilo nos resultaría “fácil”… Ilusas. Pero oye, no desistimos, que en el fondo siempre se trata de eso. Primera entrada en condiciones borrada y vuelta a escribir (mea culpa), fotos que se ven mal, cámaras que no enfocan, falta de tiempo, demasiadas ideas… Un cúmulo de cosas “fatálicas” que han hecho que tardemos más de lo que queríamos en estrenar esto de una vez. Pero ya estamos aquí, ya hemos llegado y ya os traemos cosas.
Estrenamos el blog con la presentación de un material que ninguna conocía (o que nunca nos habíamos parado a probar), fácil de utilizar y con tropecientos usos, muy muy útil si tienes pensado trabajar con tela; la friselina.
 |
| F?selina (sacada-de-algún-lugar-del-googleimages) |
La flixelina, fliselina, frixelina (nadie tiene claro cómo se llama, al parecer) es una entretela termoadhesiva que evita, principalmente, que uses pegamento o tengas que poner mil trescientos alfileres. Se utiliza sobre todo para hacer apliques y reforzar y dar consistencia a los diseños de tela pero es tremendamente útil si, como yo, desesperas cuando tienes que coser demasiado (sobre todo si pretendes que la costura quede perfecta y resulta que no tienes la maña suficiente). Existe la fliselina de una cara y de doble cara, en cuadrados, en tiras o enrollada… Todo depende del uso que quieras darle y todas ellas son bastante económicas.